I’m feminist and I dance reggaeton, is there any problem mum?

Written by Carla Buj.

Do I suffer a crisis of values? Does it exist coherence between what I am and what I do?
Dear reader, I won’t be the one who will difference between good and bad, to my great regret, I’m not a Dalai Lama but let me tell you that women reification, male chauvinism and patriarchal roots aren’t only in reggaeton (I wish, but it isn’t). They also exist in pop, rock and roll, hip hop and rap. I speak of Or Nah, Ty Dolla $ign, The Weeknd y Wiz Khalifa, or Contigo by Joaquín Sabina. I would love to make a list, but I think I’ll never end and I’ll probably get crazy.

Girl friends having fun // Pinterest.
Writing about woman and that fake myth about romantic love is easy, easy and recurring; but caution, men aren’t just who write about women, many times women are the ones who do it. Do you know Malú? I don’t say anything, but draw conclusions.


In short, why do we stubbornly talk about this topic? Why now? Some people call it classism, others left classism. According to Silvia Martínez, musicologist ‘critize reggaeton from here is easy, because it’s created by Latin American, middle-low class, ordinary, darker skin. Criticize reggaeton is racist and this is other excuse to make proud colonialism sons. A long time ago, white people used to think they were better and (surprise?) they still think they are’.

So I would like not to stigmatize, because it’s very difficult to see the difference between sensuality and sexuality in a song, to see where the limits are (imaginary limbo). All the genres are about male chauvinism and patriarchy, men and women, every race and ideology. (And I don’t defense this because they are in every genre, but if song lyrics are sexist is because our social structure is sexist, and music does anything, but recreate these social stereotypes).

Then feminist, but you dance reggaeton (and you give everything in the disco, in your kitchen or even in the shower), so you like it. Yes and I won’t be hypocrite. Since I was a kid, I danced and I feel free and strong. My hips move alone. Salsa, samba, cha-cha, belly dancing, zouk… I’ll dance whatever you give me with a latin rhythm, wether I know or not, then we’ll see what happens. Do you know what? After thinking, I understood what Silvia Martinez tried to explain us. A poem is lyrics, but a song is lyrics, music (melody and harmony) and a performance. So, you can enjoy singing and dancing and it won’t be because you defense all these values, but you enjoy the balance among lyrics, music and harmony. Because you enjoy that catchy and same -and sometimes annoying- rhythm of all the songs. Rhythm makes us move, remove inhibitions and though you won’t believe this, it also contributes to women’s empowerment.

So do you agree with lyrics, women and men who dance reggaeton? (It’s important to consider that not all the lyrics are sexist). I don’t think so, at least those people who think with half a brain and live in XXIth century (I admit that there are many people who have a backward ideology). Dancing or listening to reggaeton doesn’t make you sexist and it doesn’t define you. We listen to (or I hope so) more music, styles and singers. We have a lot to choose!

So let me tell you that I dance the rhythm, that’s what moves me, not the lyrics, that most of the times you don’t know and hum. There isn’t only a feminist pattern, it will be as much as people in the world, with a shared idea but with thousands of distinguishing hints. There won’t be better or worse. But in my feminism, in the one I live, I defense happyness, movement, rhythm, power and respect, but I will never defense those lyrics which defame us. Because when I dance, I enjoy myself, my body and my friends.

I’m not insinuating because I’m wearing shorts, a dress, a skirt or a top. I want nothing. I can dance reggaeton, salsa or kizomba and I can have no hidden motives. Don’t bother me, don’t think I’m dancing to impress you and don’t think I don’t deserve your respect to do it. I respect myself as a person, but more as a woman. So, dear reader, if you still don’t have a plan for this weekend, send a WhatsApp to your friends and prepare a good plan which includes music and dance, dance and move until your hips hurt!


Soy feminista y bailo reggaeton, ¿Algún problema mamá?


¿Sufro una crisis de identidad? ¿Existe coherencia entre lo que digo ser y lo que hago? Querida lector@, no seré yo quien diferencia entre el bien y el mal, muy a mi pesar, no soy un Dalai Lama, pero déjame decirte que la cosificación de la mujer, el machismo y las raíces patriarcales no sólo está en el reggaeton. (Qué ojalá, pero no). También existe en el pop y en el rock and roll, en el hip-hop y el rap. Hablo de Or Nah, Ty Dolla $ign, de The Weeknd y Wiz Khalifa, o de Contigo, de Joaquín Sabina,. Me encantaría seguir enumerando y añadiendo a la lista, pero creo que a parte de no acabar nunca, me volvería un pelín más loca.

Escribir sobre la mujer y ese falso mito del amor romántico es fácil, fácil y recurrente; pero ojo, que no sólo escriben sobre mujeres, hombres; muchas veces son las propias mujeres las que lanzan piedras sobre su propio tejado. Os suena Malú? Yo no digo nada, pero…sacad vuestras propias conclusiones.

En definitiva, ¿por qué erre que erre con el temita? ¿por qué tanto boom ahora? Algunos lo llaman clasismo y otros clasismo de izquierda. Parafraseando a Mónica Torres y a la experta musicóloga Silvia Martínez, “Criticar al reggaeton desde aquí es fácil porque sus creadores son latinoamericanos, de clase media-baja, vulgares, de tez más oscura. Criticar al reggaetón es racista y esta no es más que otra excusa para llenar de orgullo a los hijos del colonialismo. Los blancos antes se consideraban superiores y (¿sorpresa?) creen firmemente que lo siguen siendo.”

Así que, si algo me gustaría, sería no estigmatizar, porque a parte de que es muy complicado diferenciar entre la sensualidad y la sexualidad en una canción, ver donde están los límites (limbo imaginario), sobre machismo y patriarcado se habla en casi todos los géneros habidos y por haber, hombres y mujeres de todas las razas e ideologías. (Y no porque esté en la mayoría de los géneros lo defiendo, ni mucho menos, pero si las letras son sexistas es porque nuestra estructura social es sexista y la música no hace otra cosa que recrear esos estereotipos sociales).

Maluma en los premios Billboard. // Billboard. 
Feminista entonces, pero bailas reggaeton, (y lo das todo en la discoteca, en tu cocina o en el baño bajo la ducha), vamos, que te gusta. Sí, no seré hipócrita. Desde pequeña he bailado, me siento libre y fuerte. Mis caderas se mueven solas. Salsa, samba, chá-chá-chá, danza del vientre, zouk…Lo que me des con ritmo latino, lo bailaré, sepa o no sepa, ya veremos luego que sale de ahí. ¿Y sabéis? Después de cuestionarme, entendí lo que Silvia Martínez, increíble mujer con mucho más criterio que yo, intentó explicarnos. Y es que un poema es una letra, pero una canción es una letra, una música (melodía y armonía) y una performance, una actuación. Por tanto, puedes disfrutar cantando y bailando y no porque defiendas esas letras y valores, sino porque disfrutas de la balaza entre la letra, la música y la armonía. Porque disfrutas del ritmo pegadizo e idéntico (y al final pesado) de todas las canciones. El ritmo nos incita al movimiento, a la desinhibición, y aunque increíble pero cierto, al empoderamiento de la mujer.

¿Estáis de acuerdo entonces con las letras, mujeres y hombres que bailan reggaeton? (Aunque muy importante saber que no todas las letras son machistas ni hipersexualizadas) Creo rotundamente que NO, al menos aquellas personas con dos dedos de frente que razonan con lógica y viven en el S.XXI (Aunque admito que existe mucho neandertal actualmente con ideas propias de la época). Que escuches/bailes reggaeton no te convierte en machista por definición, tampoco en inculto y mucho menos define quién eres. Escuchamos (o eso espero), mucho más, será por música, estilos y cantantes, ¡Tenemos para aburrirnos! Déjame decirte que bailo el ritmo, que es lo que me mueve, no la letra, que muchas veces ni te sabes y que no hay un único patrón a seguir para ser feminista. Habrán tantos tipos como personas en el mundo, con una idea principal compartida pero con miles de matices diferenciales. No habrán ni mejores ni peores. Pero en mi feminismo, en el que vivo y me muevo, en el baile, defiendo la felicidad, el movimiento, el ritmo, el poder y el respeto, pero NUNCA las letras donde se nos denigra. Porque cuando bailo, disfruto de mí, de mi cuerpo y de mis amig@s.
 // Eblogfa
No por llevar shorts, vestido, falda o top me estoy insinuando. NO quiero nada. NO por bailar reggaeton, salsa o kizomba voy con segundas intenciones. No me molestes, no creas que bailo porque te deseo ni mucho menos que no me respeto. Me respeto como la que más, como persona pero sobre todo como mujer. Así que, sí querida lector@, si aún no tienes plan para este finde, whatsappea a tus amig@s y prepara un buen plan que incluya mucha música y baila, ¡¡bailad y vibrad hasta que os duelan las caderas!!

BY CARLA BUJ



Lyrics and books girl with an amazing proyect in mind: becoming the journalist she always wanted to. Natural and simple, stubborn and likable (selective).

Mujer de letras y libros con un apasionado proyecto entre manos: ser la periodista que siempre ha deseado. Natural, sencilla, cabezona y simpática (selectiva).

Twitter: @carlabuj
Instagram: @caarlabuj

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